miércoles, 25 de agosto de 2010
domingo, 22 de agosto de 2010
¿Parecidos razonables?
¿Acaso fuimos, realmente, a Barcelona de turismo?¿O simplemente no nos bajamos del autobús?
¿No se supone que tenemos una plantilla bien amplia para poder disputar,si es que se piensa en el martes, este partido con cierta dignidad?
¿Servirá este no-partido disputado hoy para conseguir el pase el próximo martes?
¿Se ha visto Antonio Álvarez en otra situación parecida en su trayectoria profesional como para permitirse el lujo de tirar en la pizarra y, luego, en el campo toda una final de la Supercopa de España?
¿Por qué Guardiola, con una legión de ángeles futbolísticos a su cargo, se tira los 90 minutos dando órdenes a sus jugadores y a Álvarez no se le ve más movimiento que el echarse las manos a la cintura?
¿Tan malo es Cigarini -que ha demostrado bastantes cosas en lo que lleva disputado- que seguimos viendo lo mismo del año pasado?
¿Hasta cuándo vamos a seguir compareciendo en el Nou Camp para salir escaldados, dejando la sensación de espectáculo bochornoso y escuchando los "olés" de aquellos que hace tres semanas decidieron abolir los toros?
¿Es consciente Squillaci del daño que hace su falta de profesionalidad y su poca vergüenza a la entidad que le paga millones de euros para que tenga que jugar Konko de central?
¿Por qué Luis Fabiano parece que todavía no ha vuelto de Marsella?
¿Por qué seguimos haciendo lo mismo, es decir, dársela a Navas y Capel/Perotti para que corran hasta la línea de fondo y la cuelguen al área?
¿Por qué tanto decir Álvarez que está inculcando un estilo ofensivo y alegre de juego y después vemos lo mismo de los últimos dos años?¿Por qué no deja de decir y empieza a hacer?
¿Cómo se dice en rueda de prensa que lo del martes es nuestra guerra si estos dos compromisos se sabían antes de terminar la temporada pasada?¿No se podría haber planificado mejor?
¿Por qué el Barça, con sus mejores jugadores recién incorporados, está mucho mejor preparado que nuestro equipo, donde los nuestros empezaron a principios de julio a correr por las playas de Costa Ballena?
¿Puedo empezar a pensar que nuestros preparadores físicos no son tan buenos como antes, dadas las plagas de lesiones y niveles de forma bajísimos que llevamos padeciendo desde hace años?
¿Por qué me tengo que remontar a Juande Ramos y Don Joaquín Caparrós Camino para acordarme de ese equipo que le jugaba de tú a tú a cualquiera que se le pusiera por delante?
¿Será todo esto la continuación de lo que finalizó un partido de liga en el que acabaríamos perdiendo contra el Xerez Deportivo por 0 a 1?
Espero de corazón, por el bien de todos, que esto sea un mal sueño y que Antonio Álvarez triunfe en el Sevilla.
Pero, de momento, esta es la realidad.
¿No se supone que tenemos una plantilla bien amplia para poder disputar,si es que se piensa en el martes, este partido con cierta dignidad?
¿Servirá este no-partido disputado hoy para conseguir el pase el próximo martes?
¿Se ha visto Antonio Álvarez en otra situación parecida en su trayectoria profesional como para permitirse el lujo de tirar en la pizarra y, luego, en el campo toda una final de la Supercopa de España?
¿Por qué Guardiola, con una legión de ángeles futbolísticos a su cargo, se tira los 90 minutos dando órdenes a sus jugadores y a Álvarez no se le ve más movimiento que el echarse las manos a la cintura?
¿Tan malo es Cigarini -que ha demostrado bastantes cosas en lo que lleva disputado- que seguimos viendo lo mismo del año pasado?
¿Hasta cuándo vamos a seguir compareciendo en el Nou Camp para salir escaldados, dejando la sensación de espectáculo bochornoso y escuchando los "olés" de aquellos que hace tres semanas decidieron abolir los toros?
¿Es consciente Squillaci del daño que hace su falta de profesionalidad y su poca vergüenza a la entidad que le paga millones de euros para que tenga que jugar Konko de central?
¿Por qué Luis Fabiano parece que todavía no ha vuelto de Marsella?
¿Por qué seguimos haciendo lo mismo, es decir, dársela a Navas y Capel/Perotti para que corran hasta la línea de fondo y la cuelguen al área?
¿Por qué tanto decir Álvarez que está inculcando un estilo ofensivo y alegre de juego y después vemos lo mismo de los últimos dos años?¿Por qué no deja de decir y empieza a hacer?
¿Cómo se dice en rueda de prensa que lo del martes es nuestra guerra si estos dos compromisos se sabían antes de terminar la temporada pasada?¿No se podría haber planificado mejor?
¿Por qué el Barça, con sus mejores jugadores recién incorporados, está mucho mejor preparado que nuestro equipo, donde los nuestros empezaron a principios de julio a correr por las playas de Costa Ballena?
¿Puedo empezar a pensar que nuestros preparadores físicos no son tan buenos como antes, dadas las plagas de lesiones y niveles de forma bajísimos que llevamos padeciendo desde hace años?
¿Por qué me tengo que remontar a Juande Ramos y Don Joaquín Caparrós Camino para acordarme de ese equipo que le jugaba de tú a tú a cualquiera que se le pusiera por delante?
¿Será todo esto la continuación de lo que finalizó un partido de liga en el que acabaríamos perdiendo contra el Xerez Deportivo por 0 a 1?
Espero de corazón, por el bien de todos, que esto sea un mal sueño y que Antonio Álvarez triunfe en el Sevilla.
Pero, de momento, esta es la realidad.
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sábado, 21 de agosto de 2010
Estos son los que nos defienden

Os adjunto la crónica previa de los "informadores" de Muchodeporte con respecto al partido de esta noche contra el FC Barcelona.
Se supone que un día como hoy -donde nos jugamos nada más y nada menos que otro título-, se levanta uno, fiel al mejor equipo del sur de España, y lee esto.
¿Que vamos a descubrir a estas alturas de estos muchachetes que se autodenominan libres y profesionales?
Se supone que este portalito se dedica a informar sobre el deporte sevillano y, por tanto, en teoría, deberían dar la cara y apostar siempre por los equipos de la ciudad.
¡Ja!
Lee uno esto -no sé como llamarlo- y parece que el Sevilla FC es ese equipo humilde, aquel que se ha plantado en una final no se sabe cómo -quizá por el fair play- y que sólo nos conformamos con disputarla, vivirla como algo extraordinariamente único y volvernos para casa, que demasiado hemos tenido con que al Barça se haya presentado, la haya disputado y no se haya plantado como en otras ocasiones.
Pues no.
Hoy juega el Grande del sur de España.
Ese que no juega finales, las gana.
Ese que lleva ocho finales disputadas en cuatro años.
Ese que se sube a los autobuses descapotables -dónde se suben ellos también- para dedicarles títulos a la ciudad.
Ese que lleva siete temporadas seguidas compitiendo en Europa.
Ese que es el primer equipo -de la competición terrenal- de una de las mejores ligas del mundo.
Ese que va a jugar hoy contra el Barça, con un 3-1 de ventaja, pero con la mente puesta en el martes porque se juega entrar en Champions, no disputar el torneo de la galleta.
A ver si nos vamos enterando. Aunque creo que todo esto es causado por los litros y litros de mala leche reconcentrada en determinados estómagos agradecidos.
FC Barcelona - Sevilla FC.
Grande contra grande.
David contra Goliat. Un Goliat cada vez más grande y un David cada vez con más huevos.
Esta noche puede ser otra velada gloriosa.
Y van...
Y si no, siempre nos quedará el martes.
¡Vamos mi Sevilla, vamos campeón!
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jueves, 19 de agosto de 2010
Tiramos la segunda parte y nos puede salir caro
Pues no pudo ser.
La primera batalla para conseguir acceso a la fase de grupos de Champions se saldó con derrota para los nuestros por un gol a cero.
Un partido que comenzó con asedio del mejor equipo del mundo -cabezazo al palo de Luis Fabiano en el 4'- y que continuó durante todo el primer tiempo. Nos plantamos con un esquema calcado al del año pasado pero, es cierto, jugamos de forma más alegre.
La misión de no dejar jugar al Sporting estaba clara y, además, se estaba cumpliendo a la perfección. Teníamos una posesión brutal pero este dominio no se trasladaba al marcador.
Desde mi punto de vista, el 0-0 era injusto pero así es el fútbol. Tan así que a punto estuvo de marcar el Sporting en un mano a mano de Matheus y Palop antes del descanso.
Y llegó el descanso y ahí desapareció nuestro equipo.
El centro del campo se borró. Renato decidió desaparecer porque el equipo era el mismo. Tengo que reconocer que el brasileño es un mago del balón pero sigo viendo que en la posición del centro del campo se queda en un 30% de lo que es. Y ayer, especialmente, me desesperó su inactividad y su indolencia en muchas fases del partido.
Pero no voy a cebarme con Renato. Creo que fue más error de quien no vio esta carencia e hizo el cambio en el medio centro en el minuto ¡ochenta y dos!, cuando llevábamos perdiendo desde el 61' con gol de Matheus en claro fuera de juego.
Y ahí quería llegar. Es pronto para ser excesivamente críticos con Álvarez y no seré yo quien empiece pero creo que ayer, el de Marchena, no sabe reaccionar a tiempo cuando el equipo pedía un cambio de rumbo radical.
La posesión era del Sporting. El Sevilla estaba noqueado y se pasó así toda la segunda mitad y los cambios fueron: Perotti en el 70', Negredo en el 80' y Cigarini en el 82'.
Por los tiempos de las sustituciones, cualquiera diría que íbamos ganando 0-2.
Los cambios llegaron tarde y -ojo, es mi opinión- en un orden equivocado.
No creo que la solución al segundo tiempo del equipo sea sacar a Perotti en el 70' y dársela al argentino para que éste corra hacia la portería contraria una y otra vez. Ni tampoco creo que sea sustituir una pieza por otra en la delantera como hizo con Negredo en el 80'. Y menos, sacar al único hombre que es capaz de dar un pase en condiciones y al que le veo una movilidad superior al del resto de hombres de mediocampo en el 82'.
Escuchaba ayer a colaboradores de la radio del Sevilla FC decir -antes de que las cosas se torcieran- que Cigarini no está físicamente al nivel óptimo y que debemos esperar para ver su verdadero nivel.
Y yo, con todo el respeto del mundo, digo que no estoy de acuerdo. Creo que es superior a lo que tenemos y, digo yo, que para eso que lo hemos fichado.
Porque Renato está lentísimo y pierde potencial en la zona creativa, por mucho que él diga que esa es su posición y no la de mediapunta.
Porque Romaric necesita más minutos para coger no solo físico sino la manija del equipo.
Y veo en Cigarini otra cosa. Ya lo comenté en el partido del Barça. Tiene mucha movilidad, se ofrece al compañero constantemente, se coloca a la perfección y, sobre todo, da el último pase con precisión y casi siempre al primer toque.
En fin, que me da mucho miedo como se ha puesto la cosa. Que he visto equipos peores que el de ayer ganar en nuestra bombonera. Y lo peor de todo es que creo que este equipo no es tan malo como podamos pensar y que nos va a costar la misma vida meterles un gol, como ya se demostró ayer.
Creo que hay que jugar la vuelta de la Supercopa este sábado con los ojos puestos al 90% en la vuelta del próximo martes.
Partido vital.
Así que llenaremos el Sánchez-Pizjuán, rugiremos como sólo nosotros sabemos hacerlo y espantaremos fantasmas turcos y rusos para pasar la eliminatoria.
¡Vamos mi Sevilla, vamos campeón!
La primera batalla para conseguir acceso a la fase de grupos de Champions se saldó con derrota para los nuestros por un gol a cero.
Un partido que comenzó con asedio del mejor equipo del mundo -cabezazo al palo de Luis Fabiano en el 4'- y que continuó durante todo el primer tiempo. Nos plantamos con un esquema calcado al del año pasado pero, es cierto, jugamos de forma más alegre.
La misión de no dejar jugar al Sporting estaba clara y, además, se estaba cumpliendo a la perfección. Teníamos una posesión brutal pero este dominio no se trasladaba al marcador.
Desde mi punto de vista, el 0-0 era injusto pero así es el fútbol. Tan así que a punto estuvo de marcar el Sporting en un mano a mano de Matheus y Palop antes del descanso.
Y llegó el descanso y ahí desapareció nuestro equipo.
El centro del campo se borró. Renato decidió desaparecer porque el equipo era el mismo. Tengo que reconocer que el brasileño es un mago del balón pero sigo viendo que en la posición del centro del campo se queda en un 30% de lo que es. Y ayer, especialmente, me desesperó su inactividad y su indolencia en muchas fases del partido.
Pero no voy a cebarme con Renato. Creo que fue más error de quien no vio esta carencia e hizo el cambio en el medio centro en el minuto ¡ochenta y dos!, cuando llevábamos perdiendo desde el 61' con gol de Matheus en claro fuera de juego.
Y ahí quería llegar. Es pronto para ser excesivamente críticos con Álvarez y no seré yo quien empiece pero creo que ayer, el de Marchena, no sabe reaccionar a tiempo cuando el equipo pedía un cambio de rumbo radical.
La posesión era del Sporting. El Sevilla estaba noqueado y se pasó así toda la segunda mitad y los cambios fueron: Perotti en el 70', Negredo en el 80' y Cigarini en el 82'.
Por los tiempos de las sustituciones, cualquiera diría que íbamos ganando 0-2.
Los cambios llegaron tarde y -ojo, es mi opinión- en un orden equivocado.
No creo que la solución al segundo tiempo del equipo sea sacar a Perotti en el 70' y dársela al argentino para que éste corra hacia la portería contraria una y otra vez. Ni tampoco creo que sea sustituir una pieza por otra en la delantera como hizo con Negredo en el 80'. Y menos, sacar al único hombre que es capaz de dar un pase en condiciones y al que le veo una movilidad superior al del resto de hombres de mediocampo en el 82'.
Escuchaba ayer a colaboradores de la radio del Sevilla FC decir -antes de que las cosas se torcieran- que Cigarini no está físicamente al nivel óptimo y que debemos esperar para ver su verdadero nivel.
Y yo, con todo el respeto del mundo, digo que no estoy de acuerdo. Creo que es superior a lo que tenemos y, digo yo, que para eso que lo hemos fichado.
Porque Renato está lentísimo y pierde potencial en la zona creativa, por mucho que él diga que esa es su posición y no la de mediapunta.
Porque Romaric necesita más minutos para coger no solo físico sino la manija del equipo.
Y veo en Cigarini otra cosa. Ya lo comenté en el partido del Barça. Tiene mucha movilidad, se ofrece al compañero constantemente, se coloca a la perfección y, sobre todo, da el último pase con precisión y casi siempre al primer toque.
En fin, que me da mucho miedo como se ha puesto la cosa. Que he visto equipos peores que el de ayer ganar en nuestra bombonera. Y lo peor de todo es que creo que este equipo no es tan malo como podamos pensar y que nos va a costar la misma vida meterles un gol, como ya se demostró ayer.
Creo que hay que jugar la vuelta de la Supercopa este sábado con los ojos puestos al 90% en la vuelta del próximo martes.
Partido vital.
Así que llenaremos el Sánchez-Pizjuán, rugiremos como sólo nosotros sabemos hacerlo y espantaremos fantasmas turcos y rusos para pasar la eliminatoria.
¡Vamos mi Sevilla, vamos campeón!
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lunes, 16 de agosto de 2010
Supercopa, Luis Fabiano y, sobre todo, la previa de Champions
Después de un puente de retiro -que no me impidió asistir al primer encuentro del Grande del sur de España- para desconectar y alejarme de "la caló", se me acumulan muchas cosas en la agenda de nuestro equipo como para expresarlo todo en un post. Aún así lo intentaré.
Vayamos por partes.
Se presentaba el partido de la Supercopa bastante despreciado por esos informadores de nuestra ciudad que se dedicaban a llenar páginas de prensa y horas de radio sobre el archiconocido tema de Luis Fabiano. Pero como yo lo que quiero es centrarme en lo que le ocurre a mi club, voy a empezar por el partido del sábado.
Empezábamos con una alineación inicial que se parecía mucho al equipo tipo del entrenador anterior. Nada nuevo sobre el campo que no fuera la incorporación de Dabo (correcto partido el suyo) en el lateral izquierdo.
Trivote en el medio del campo para maniatar a un Barça con cinco canteranos que empezó el partido maniatándonos a nosotros.
Romaric y Zokora con Renato adelantado para enlazar con Luis Fabiano. Lo mismo de siempre y sin funcionar, como siempre. El Barça tocaba y tocaba -en nada se notaba que jugaran futbolistas del filial- y nosotros corriendo detrás de la pelota.
Aunque es justo decir que Romaric luchó y se ofreció siempre al compañero, la cosa no funcionaba.
El Barcelona tenía la posesión pero solo llegó dos veces con claridad a las cercanías de Palop. Una ocasión de Bojan que repelió el portero y la otra, gol de Ibrahimovic tras pase de Maxwell.
25 minutos quedaban de tiempo para el descanso tras el gol y no se vio reacción ninguna en el equipo.
Pero llegó el descanso y se movió la pizarra. Algo que se debió hacer al inicio del partido. Pero es muy fácil hablar a toro pasado.
Salió Cigarini por Romaric y se notó. Vaya si se notó. Pases rápidos, movilidad, colocación,... Es pronto pero me quedo con las buenas sensaciones que me dejó y como cambió el rumbo del partido con él.
Pues fue Cigarini el que abrió el encuentro. Pase que solo vio él y gol de nuestro 10 brasileño. Con esto el equipo se metió en el partido y quería más. Entonces entró Negredo -buenísima actitud la suya- y nuestro gigante de oro. Dos jugadas para enmarcar en la elaboración y el franco-malí se limitó a empujarla (aunque no eran sencillas). Pero me quedo con el trabajo de equipo que hizo Kanouté y que lo convierte en fun-da-men-tal en este Sevilla.
3-1 y a pensar en Braga.
Que eso es lo realmente importante.
Espero que en el partido del miércoles no tiremos a la basura 45 minutos porque entonces vamos aviados. El Sporting de Braga tendrá hambre, está más rodado y, aunque el Barça siempre es el Barça, no pondrán a cinco chavales del filial.
Confío plenamente en la mentalización de Álvarez a los jugadores y en la propia motivación e implicación de los futbolistas.
Para el final dejo la situación que -¿ya nos suena verdad?- estamos viviendo con el fantasma de la salida de Luis Fabiano.
Primero, creo que el club hace bien en pedir lo que vale el delantero centro de Brasil. Y con José María Del Nido, precisamente, no es fácil negociar y salir de rositas.
Segundo, estoy un poquito harto de las pataletas del jugador: ahora estoy triste, ahora estoy feliz, ahora quiero cambiar de aires, ahora quiero quedarme... Ya sé que todos los jugadores son iguales pero esta situación, y con este jugador, ya la hemos vivido demasiadas veces.
Tercero, estoy más harto todavía del representante del jugador. José Fuentes vive (de lujo) de los movimientos de su representado y, por tanto, se muere porque éste fiche por otro club.
Ya veremos que pasa. El miércoles seguro que tenemos otro episodio.
Pero sobre todo, el partido de Portugal.
Vayamos por partes.
Se presentaba el partido de la Supercopa bastante despreciado por esos informadores de nuestra ciudad que se dedicaban a llenar páginas de prensa y horas de radio sobre el archiconocido tema de Luis Fabiano. Pero como yo lo que quiero es centrarme en lo que le ocurre a mi club, voy a empezar por el partido del sábado.
Empezábamos con una alineación inicial que se parecía mucho al equipo tipo del entrenador anterior. Nada nuevo sobre el campo que no fuera la incorporación de Dabo (correcto partido el suyo) en el lateral izquierdo.
Trivote en el medio del campo para maniatar a un Barça con cinco canteranos que empezó el partido maniatándonos a nosotros.
Romaric y Zokora con Renato adelantado para enlazar con Luis Fabiano. Lo mismo de siempre y sin funcionar, como siempre. El Barça tocaba y tocaba -en nada se notaba que jugaran futbolistas del filial- y nosotros corriendo detrás de la pelota.
Aunque es justo decir que Romaric luchó y se ofreció siempre al compañero, la cosa no funcionaba.
El Barcelona tenía la posesión pero solo llegó dos veces con claridad a las cercanías de Palop. Una ocasión de Bojan que repelió el portero y la otra, gol de Ibrahimovic tras pase de Maxwell.
25 minutos quedaban de tiempo para el descanso tras el gol y no se vio reacción ninguna en el equipo.
Pero llegó el descanso y se movió la pizarra. Algo que se debió hacer al inicio del partido. Pero es muy fácil hablar a toro pasado.
Salió Cigarini por Romaric y se notó. Vaya si se notó. Pases rápidos, movilidad, colocación,... Es pronto pero me quedo con las buenas sensaciones que me dejó y como cambió el rumbo del partido con él.
Pues fue Cigarini el que abrió el encuentro. Pase que solo vio él y gol de nuestro 10 brasileño. Con esto el equipo se metió en el partido y quería más. Entonces entró Negredo -buenísima actitud la suya- y nuestro gigante de oro. Dos jugadas para enmarcar en la elaboración y el franco-malí se limitó a empujarla (aunque no eran sencillas). Pero me quedo con el trabajo de equipo que hizo Kanouté y que lo convierte en fun-da-men-tal en este Sevilla.
3-1 y a pensar en Braga.
Que eso es lo realmente importante.
Espero que en el partido del miércoles no tiremos a la basura 45 minutos porque entonces vamos aviados. El Sporting de Braga tendrá hambre, está más rodado y, aunque el Barça siempre es el Barça, no pondrán a cinco chavales del filial.
Confío plenamente en la mentalización de Álvarez a los jugadores y en la propia motivación e implicación de los futbolistas.
Para el final dejo la situación que -¿ya nos suena verdad?- estamos viviendo con el fantasma de la salida de Luis Fabiano.
Primero, creo que el club hace bien en pedir lo que vale el delantero centro de Brasil. Y con José María Del Nido, precisamente, no es fácil negociar y salir de rositas.
Segundo, estoy un poquito harto de las pataletas del jugador: ahora estoy triste, ahora estoy feliz, ahora quiero cambiar de aires, ahora quiero quedarme... Ya sé que todos los jugadores son iguales pero esta situación, y con este jugador, ya la hemos vivido demasiadas veces.
Tercero, estoy más harto todavía del representante del jugador. José Fuentes vive (de lujo) de los movimientos de su representado y, por tanto, se muere porque éste fiche por otro club.
Ya veremos que pasa. El miércoles seguro que tenemos otro episodio.
Pero sobre todo, el partido de Portugal.
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